La rentabilidad de un freelancer no se mide por cuánto factura, sino por cuánto le queda después de todos los descuentos. Una calculadora de comisiones no es un lujo ni un capricho de organización: es la diferencia entre operar a ciegas y tomar decisiones informadas sobre tarifas, plataformas y proyectos. En un oficio donde cada peso cuenta, tener claridad sobre las cifras reales es, simplemente, parte del trabajo bien hecho.